Blog del Dr Torrente: una visión personal de la Salud y la Reumatología.

Blog del Dr Torrente: una mirada personal de la Salud y la Reumatología.

Porque me gusta hablar claro.

 

¿Tengo tendintis pero entreno y ejercito mucho, por qué me ocurre eso?

En el mundo actual hemos llegado a pensar que nuestro cuerpo (y mente) puede resistirlo todo. No es así. O al menos, no es así todo el tiempo o toda nuestra vida. No se trata del manido “me hago mayor”, “ya no valgo para eso” y otras frases similares. Lo podríamos llamar como “no he moldeado mi cuerpo actual para lo que le exigo”. Me explico. Por poder, podemos hacer millones de cosas. Correr, saltar, andar, pegar patadas, darle a un balón, nadar,….caminar 5 o 100km, en llano o en montaña, correr sin parar a cualquier hora (los hay que lo hacen hasta de noche!!! gimnasios 24h abiertos…madre mía, qué mundo!! si la noche ya es ‘mala’ para ir a la discoteca, cómo va a ser hacer ejercicio!!), correr-nadar-bicicleta durante todo un día sin parar…, en fin…todo se puede hacer hasta un extermo insospechable. Y seguramente no saludable.

Esta entrada al blog quiere hacer recapacitar en que debemos pensar qué, cómo, cuánto y cuándo nos apetece hacer una actividad física, qué nos aporta (¿alegría? ¿obligación? ¿satisfacción?…) y si es bueno para nosotros. ¿Qué es bueno? aquéllo que nos sienta bien. ¿Qué es malo? aquéllo que produce dolor.

Sí, el dolor no es normal. Es malo, negativo. Se pase en 1 hora o se pase en 3 semanas. No apetece tener dolor, ¿verdad? La idea es que debemos ajustar nuestro ‘entrenamiento’ para la actividad que queramos hacer. Así, la factura será menor. Entrena, y disfruta. Si luego haces una actividad extrema ajustada a tu entrenamiento habitual que no genera dolor ni sufrimiento, estás en lo correcto.

Ejemplos: excesos en pesas-epicondilitis o tendinitis de codo; exceso en raqueta-tendinitis de hombro; exceso en montaña o corriendo-tendinitis de rodilla e incluso artrosis, sobretodo si hay lesión meniscal o ligamentosa asociada; exceso en levantar pesos-dolor en columna cervical y lumbar. Etcétera.

Y por exceso me refiero no tanto a la intensidad en tiempo y energía de una actividad física, sino en un desequilibrio entro lo que ‘enseño’ (léase ‘entreno’) a mi cuerpo qué puede hacer y lo que le exigo realmente.

Ánimo, no es tan difícil. La clave: disfruta entrenando, y no únicamente consiguiendo un objetivo concreto aislado.

19/12/2018

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¿Qué es el Lupus?

El Lupus es una enfermedad autoinmune crónica. Una enfermedad autoinmune es la que se origina a partir de un desequilibrio en los mecanismos que regulan el sistema inmunitario. De esta forma, el propio sistema inmunitario de cada uno es el que ‘atacaría’ a uno o varios órganos del cuerpo. La afectación de uno o más órganos puede ocurrir desde el inicio de la enfermedad, o bien irse produciendo con el paso del tiempo. Esto último es muy característico de las enfermedades crónicas autoinmunes. Con el tiempo, y si el paciente no recibe tratamiento (o éste es insuficiente), van apareciendo cada vez más órganos afectados. No es habitual que un paciente tenga más de 4 o 5 órganos afectados durante su vida, pero aun y así se les llama a estas enfermedades también sistémicas, porque afectan diferentes órganos y sistemas del organismo. Los órganos más afectados suelen ser, por orden de frecuencia: el sistema músculo-esquelético (con presencia dolor e inflamación articular; por ello estas enfermedades suelen ser diagnosticadas y tratadas por Reumatólog@s); el sistema cutáneo o piel (lesiones rojizas en la cara en relación con la exposición Solar); el sistema inmunológico (con presencia de alteraciones muy típicas en los análisis de sangre, que demuestran el desequilibrio de este sistema; no produce síntomas por sí mismos); el sistema hematológico (disminución de los recuentos de células de la sangre de las líneas roja, blanca o plaquetas; puede producir lesiones importantes si son disminuciones muy importantes); el sistema renal (al inicio detectable únicamente también mediante análisis de sangre y orina); y más raramente puede afectar al sistema neurológico, pulmonar, cardíaco, y otros (oftalmológico, endocrinoloógico, otorrinolaringológico) aún más infrecuentemente.

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Por suerte, cada vez están apareciendo más tratamientos que nos pueden ayudar a controlar este desequilibrio del sistema inmunitario y ‘corregir’ este error de ‘ataque’ a nuestro propio organismo y liberar al paciente de síntomas y de posibles complicaciones posteriores. El término ‘lupus‘, por cierto, procede del vocablo latín para ‘lobo’, y se estableció debido a que las lesiones en la cara (eritema en ‘alas de mariposa’) que puede producir la enfermedad, recordaban a las producidas por la mordedura de lobo.

El Lupus ha dejado de ser una enfermedad concebida como ‘muy grave o mortal’ y cada vez más está pasando a ser una enfermedad crónica en la que podemos controlar la mayoría de síntomas de una forma suficientemente eficaz.

Aún y así, queda camino por recorrer.

23/8/18

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¿Hay alguna forma de medir cómo se encuentra un paciente con una enfermedad reumática?

Así es, toda enfermedad reumática puede y DEBE ser medida, tanto su ‘actividad’ como su ‘consecuencia’ sobre cada persona.

Por ‘actividad’ entendemos el nivel de intensidad o gravedad con la que afecta a una determinada persona, suele estar en relación a los síntomas de mayor o menor gravedad que han valorado previamente unos expertos. Es muy importante para así poder elegir entre las distintas opciones terapéuticas. Digamos que podríamos hacer un símil con una frase muy manida a nivel popular: “no disparar con un cañón para matar una mosca” y al revés.

Por ‘consecuencia’ podríamos considerar el grado de discapacidad, afectación psicológica o dificultad para una persona en relación a unos síntomas de una determinada enfermedad. Esta evaluación es más ‘moderna’, ya que cada vez se tiende más a incluir la opinión del paciente en TODAS y CADA UNA de las decisiones que tomamos en relación a un tratamiento para un paciente. Aquí entra la subjetividad de cada persona a la hora de puntuar estas escalas, y son muy importantes para evaluar el grado de intensidad de la enfermedad desde el punto de vista del paciente. Así, olvidemos frases de médicos poco considerados como “no es para tanto, no hace falta más tratamiento…” e intentemos meternos más y más en la piel del paciente para elegir la mejor opción para el/la mismo/a.

4/6/18

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¿Pero qué tengo, doctor, Artritis o Artrosis?

En primer lugar hay que decir que se deben considerar 2 enfermedades diferentes. La ARTRITIS es una enfermedad en la que predomina la inflamación de las articulaciones, por eso acaba con el sufijo -ITIS, sinónimo de inflamación. La inflamación puede acompañarse o no de dolor en la articulación que esté inflamada, pero de lo que casi seguro se acompaña durante el transcurso de los años, es de una destrucción de la articulación en un tiempo  relativamente corto (unos cinco años desde el inicio de la enfermedad). Por otro lado, la ARTROSIS es una enfermedad en la que la articulación se va destruyendo de forma lenta, pudiéndose acompañar de inflamación, pero casi siempre se acompaña de dolor articular. Se tiende a considerar por la comunidad científica que la artritis es más grave que la artrosis, pero esto no es del todo así. Por suerte, en los últimos años han aparecido muchos tratamientos que permiten controlar las diferentes formas de artritis crónicas e incluso llegar a parar completamente la enfermedad de forma que no se produzca ni destrucción articular ni secuelas (discapacidades articular). Por desgracia, con la artrosis ocurre lo contrario, ya que los tratamientos van llegando con cuenta gotas. A día de hoy, por desgracia, no existe un tratamiento curativo para la artrosis, pero sí existen tratamientos para aliviar el dolor. Éstos tratamientos van encaminados a disminuir la inflamación articular que también se puede producir en la artrosis, aunque esto es menos conocido a nivel general. Ha existido la tendencia durante muchos años de que la artrosis no producía inflamación, pero cada vez más se va  demostrando que no sólo existe inflamación en los pacientes con artrosis, si no que al estar presente la inflamación, todavía se produce más dolor.

Además, muchos médicos han considerado la artrosis ua enfermedad asociada al envejecimiento, sugiriendo muchas veces y de forma equivocada a los pacientes que el dolor era debido a que se hacían mayores. De nuevo, esto no es así, ya que solo la persona genéticamente predispuesta o que haya sufrido algún problema articular muy concreto puede desarrollar esta enfermedad, INDEPENDIENTEMENTE de la edad.

Como suelo decir a mis pacientes, ninguna de estas dos enfermedades es mejor que la otra, sencillamente será ‘mejor’ la evolución de aquel paciente que tenga una mejor respuesta al tratamiento, ya que, a día de hoy, a priori no podemos establecer quien sufrirá más, si un paciente con artritis o uno con artrosis. Y una cosa más, en un mismo paciente las dos enfermedades se pueden encontrar presentes. El dilema no es tanto si hay una u otra enfermedad presente, si no cuál de las dos es la que produce las molestias en cada momento.

Nuestra forma de ser nos hace un poco conformistas en estas situaciones y, generalmente, aceptamos este diagnóstico y situación descrita previamente, pero, por favor, revelémonos ante esto y pidamos valoraciones adecuadas por Reumatólog@s con ganas de ayudar.

25/01/2018

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¿Me han planteado tratamiento con Plasma Rico en Plaquetas (PRP) o también llamados Factores de Crecimiento, pero tengo claro si me están ofreciendo un producto correctamente regulado?

Un informe de la AEMPS de 23 de mayo del 2013, establece el marco de uso del PRP en España, las obligaciones que deben respetar sus fabricantes y la información mínima que deben recibir los pacientes a quienes se les aplique. Siendo considerado un «medicamento de uso humano», no medicamento de producción industrial ni de terapia avanzada, se enmarca entre los medicamentos elaborados de acuerdo con la prescripción de un facultativo reconocido que se destinan a un paciente individual bajo su responsabilidad personal directa. En el caso de los métodos de obtención de PRP de forma manual con “técnica abierta”, el método empleado debe ser evaluado desde el punto de vista de calidad. En el caso de el PRP que ofrece ReumaReus, el protocolo que incluye el tiempo de exposición al ambiente del PRP bajo atmósfera de flujo laminar, fue sometidoa evaluación por la OCATT (Organització CATalana de Transplantaments), administración competente al respecto. La cabina de flujo sigue las inspecciones periódicas reglamentadas. En los 100 primeros casos tratados se realizó hemocultivo sistemático de una fracción de la muestra inyectada. Posteriormente se realizaron hemocultivos en el 50% de los pacientes, hasta un total de 150. Actualmente se realiza hemocultivo de control en un caso de cada sesión de tratamientos. En un total de 250 muestras no se ha registrado ningún cultivo positivo.

Exija la calidad de su Plasma Rico en Plaquetas, por su seguridad.

21/11/2017

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¿Qué debemos esperar de nuestro Reumatólog@?

Tanto si nuestr@ Reumatólog@ es un joven o un expert@ Reumatólg@ la respuesta es simple y llana: que le visite.

¿Qué qué significa esto? Pues debemos pedirle que haga su trabajo como médico.

¿Significa esto que debe preguntarme un montón de cosas? (anamnesis). Pues sí.

¿Significa esto que debe estirarme en la camilla y examinarme?. Pues también.

¿Y debe utilizar medios adecuados para evaluar mi enfermedad de la forma más actualizada posible?. Por supuesto.

Todo esto ha lugar porque en muchas ocasiones oigo cómo algunos pacientes se quejan de que “fui a la visita pero ni me escucharon” o “miraron” o “no me tumbaron en la camilla, no…”. Una pena. El Reumatólog@ tiene el poder, sí sí, el poder, de saber qué le ocurre al paciente prácticamente en el 100% de casos en la primera visita. Al menos tiene la oportunidad de saberlo. Esto es gracias a que la historia clínica y anamnesis (las preguntas muy específicas y dirigidas que realizamos al paciente) aportan una información crucial, y la exploración física añade casi la totalidad de datos que precisamos para un certero diagnóstico. Los datos que nos falten, los podemos extraer de usar métodos actualizados y modernos como la ecografía o la capilaroscopia, ya en la misma cabecera de la camilla donde tumbamos al paciente, en ese mismo instante. De esta manera, con una primera visita, es difícil que no tengamos todavía claro qué le ocurre al paciente. Al menos esta es mi humilde experiencia.

Eso sí, no podemos caer en el error de que la experiencia que podamos tener a raíz de haber visitado a cientos o miles de pacientes en nuestra carrera, nos haga olvidar que nuestras virtudes principales para determinar uno o unos diagnósticos que expliquen las dolencias de los pacientes reumáticos, sean las de toda la vida: preguntar y examinar.

Si algún día usted precisa de los servicios de un/a Reumatólog@, pida que sencillamente le visite. Será un gran acierto.

25/10/2017

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Cuando no todo se debe a ‘la edad’…

En Reumatología (y en otras áreas de la Medicina) hay la tendencia a ‘culpar’ a la edad, a hacernos mayores, de ser la causa de muchas de las dolencias Reumatológicas, ya sea la artrosis, la artritis o la tendinitis. Esto es un error. Hablemos un poco de esto último. Nuestro cuerpo, lo que yo llamo coloquialmente ‘el chasis’, empieza a chirriar conforme pasan los años, puede ser. Pero esto no significa que el dolor tenga que ser una respuesta ‘normal’ al hecho de ir soplando velas en los pasteles anualmente, no. Para un científico, el dolor articular debe ser un aviso, una alarma, de que algo no funciona adecuadamente. No es correcto decirle a un paciente que sí, que su dolor es porque se hace mayor, porque suma años. No. El dolor es una respuesta a un proceso patológico, a una enfermedad. Ya sea aguda (tendinitis) o crónica (artrosis). Pero debe encontrarse la causa.

¿Verdad que no todos tenemos diabetes? ¿No es cierto que no todos padecemos de hipertensión arterial?

Pues lo mismo ocurre con el dolor articular. Éste debe ser bien evaluado y atendido, ya que produce, tanto o más que otros síntomas o enfermedades, una pérdida importante de calidad de vida.

Y en muchas ocasiones es mejorable y reversible, por lo que podemos ofrecer mucho a nuestros pacientes. A las personas.

17 Jul 2017

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